Colaboradores

Carlos Pedro Raúl Castillo Blanco

Desde los años 60, luego de probar los estudios de Ingeniería, Arquitectura, Fotografía y Diseño Industrial becado en el prestigioso Instituto de Diseño Newman/INCE de Caracas, Carlos Castillo–inteligente y mercurial de personalidad–emprendió por su cuenta una carrera incipiente de artista donde combinaba los conocimientos adquiridos en sus primeros estudios y los volcaba en sus primeras obras.

Esto lo conduce a realizar esculturas soldadas de restos metálicos, con las cuales fue aceptado en el Salón Oficial de Arte de Venezolano con dos de ellas en 1961.

En esa época figuró y obtuvo premios en casi todos los Salones de Arte Venezolano en la década de los años 60. Aunque estuvo activo como artista en Salones en los años 70.

Su interés se concentró en el Diseño Industrial, hasta que en 1977 emigra a Londres a explorar nuevas formas creativas, pues estaban surgiendo en los grandes centros artísticos las nuevas tecnologías de la imagen, aparte de las ya tradicionales cine y la fotografía (La Holografía, el video, el cine Súper/8). Alguna las utilizaría en una constante que ya llega a medio siglo, como pionero de la Vanguardia Venezolana: la fusión de las artes pues, desde entonces, sus esculturas son en video, sus performances circenses, sus películas de una virginidad que envidiarían los hermanos Lumiére.

Es desde 1975, cuando se crean los Festivales Internacionales de Cine Súper/8 de Vanguardia en Caracas, Carlos Castillo incursionó en este medio creativo que escogieron los mejores artistas de las nuevas generaciones porque no existían en el país equipos portátiles de video y el Súper/8 era muy económico y garantizaba calidad artística en el producto final. Así, primero como realizador (Matiné: 3 y 15, Hecho en Venezuela, T.V.O, Ciudad vs Arte y otras más) y luego como organizador, participó en 8 ediciones consecutivas del Festival Internacional de Cine Súper/8 y Video, lo cual le crea una red de relaciones muy interesantes y productivas.

Este evento y el Festival Internacional de Teatro de Caracas, que conducía el dramaturgo Carlos Jiménez, le dieron durante dos décadas una personalidad única a Caracas como ciudad del nuevo arte y del  nuevo teatro.

Las obras en Súper/8 se sucedieron y le otorgaron una gran celebridad  por los pocos elementos con los que estaban realizadas, hasta que en 1983 creó su obra más célebre y la primera video escultura en Venezuela, “La Bandera” ahora en la colección permanente de la Galería de Arte Nacional.


Participante en Seminario Fundación Cisneros 2018