Colaboradores

Charles Brewer-Carías

Pocos son los espacios del Macizo Guayana-Amazonas, bordeado por el río Orinoco, donde este explorador venezolano no ha posado su huella. Nadie objetaría su calificación como el investigador del medio natural con mayor y más permanente actividad exploratoria en la Venezuela del presente, puesta en evidencia en cientos de expediciones a la región del llamado  “mundo perdido”, desde los tempranos 60.

A él se deben las primeras expediciones a las cuevas del Cerro Autana (septiembre, 1971) y a las simas de Sarisariñama (febrero, 1974), como también la obtención de las primeras selecciones botánicas en esos y otros lugares, como la Sierra Marutaní y el Ptari-tepui, y la gigantesca cueva que lleva su nombre en el gran tepuy Chimantá.

Ha recorrido exhaustivamente los principales ‘Tepuys’ de la Guayana como el Roraima, el Duida, el Marahuaca, el Auyantepuy y el cerro La Neblina,  estudiando y clasificando exhaustivamente sus raras especies, para “transmitir la idea de aislamiento, endemismo y velocidad de especiación y evolución” que las caracteriza. Muchas de estas expediciones están documentadas en hermosas publicaciones, que recogen su extraordinario trabajo como fotógrafo.

Sus búsquedas científicas se han traducido en valiosas aportaciones a la botánica, la zoología y la geografía. En reconocimiento, su nombre ha sido otorgado por investigadores del medio científico internacional a 27 especies botánicas y zoológicas.

Tiene un conocimiento profundo de la vida indígena, especialmente de las etnias Yé-Kuana y Yanomami, con las cuales ha convivido hasta el punto de hablar sus lenguas. El presente trabajo constituye un avance del libro que prepara actualmente sobre la cestería de los Ye-Kuana.