Diseños de las Waja: Parte 2

Portal hacia un mundo paralelo en las bandejas Makiritare

Junio 21, 2016

Presentamos la segunda de dos partes de la introducción de Charles Brewer-Carías al arte de la cestería YeKuana producida en la región del Amazonas de Venezuela. Los diseños aparentemente abstractos de las cestas son en realidad expresiones de la Watunna, la epopeya de la creación del pueblo makiritare responsable de su confección. Haz click aquí para la primera parte.


 

Mawádi-esadi, la serpiente Mawádi, vista por dentro

La gran serpiente acuática llamada Mawádi, madre de las anacondas y boas, es uno de los personajes de la epopeya épica Watúnna recopilada con gran atención y para fortuna del mundo por Marc de Civrieux. Pero además de ser parte de la historia en el Watúnna, Mawádi ocupa también un sitio geográfico preciso y comprobable, por ser el lugar donde el emisario del Dios Wanádi la cocinó, al pie del Cerro Duida a orillas del río Cunucunuma.

En otro relato sobre la actividad de Mawádi, aparece aliada con Kuamachi cuando éste decide vengarse de sus enemigas las estrellas que antes vivían cerca del rio Cunucunuma, debido a que junto al jaguar Mado se habían devorado a su madre. Entonces, acompañado por su abuelo, Kuamachi le tendió una trampa a las estrellas para que, al treparse al árbol de los frutos dewaka, Kuamachi las pudiera flechar y cayeran al agua en donde fueron devoradas de un solo bocado por la gran culebra Mawádi. Mientras, los caimanes y los caribes que también resultaron aliados de Kuamachi, fueron cortando y mutilando a las estrellas que quedaban por el agua. El interior de este comedor de estrellas exhibe precisamente lo que ha ingerido, representadas en el diseño por una hilera de crucecitas dispuestas en una fila que delimita las paredes de su intestino.

Sin embargo las siete estrellas de W´láha (Pléiades), así como otras que fabricaron una escalera de bejuco Sahudíwa (de cadena) fijada con unas flechas, lograron salir a flote y huir hacia el firmamento. Al llegar arriba, las estrellas fueron acomodándose para formar constelaciones y Kuamachi, quien al final las perdonó, decidió también subir al cielo. Sin embargo como Kauamachi venía retrasado, quedó muy abajo y ahora se le puede ver como el Lucero Vespertino que se pasea por el horizonte en las tardes.

Aprovecho para incorporar aquí un mosaico que he organizado para mostrar los dobleces que los tejedores pueden dar a un diseño inicial que se ubica hacia el extremo izquierdo, el cual es conocido en el río Erebato como Mado-fedi (Hocico del Tigre) así como Kangwa-menudu (el dibujo de la petaca). Éste es considerado por los Makiritare (del dialecto Yekuana) como la primera etapa en el aprendizaje hacia la evolución de otros diseños que tienen otros nombres y que, de acuerdo a la habilidad de tejedor, les permitiría alcanzar el extraordinario remolino cinético llamado Awidi.

BREWERCARIAS_WAJA_PART2_2.jpg

Desde Mado-fedi, pasando por Kangwa-menudu y Kasu-nehodidi hasta Awidi
Desde Mado-fedi, pasando por Kangwa-menudu y Kasu-nehodidi hasta Awidi

Wanádi-Tonoro-Motai, la espalda del pájaro Dios

Este diseño corresponde a Wanádi-tonóro-mótai (la espalda del pájaro-Dios). En la epopeya Watúnna, la forma preferida adoptada por uno de los dobles de Wanádi (Dios) es un espíritu demodede que en la tierra está representado por el pájaro carpintero real (Campephilus melanoleucus). 

BREWERCARIAS_WAJA_PART2_3.jpg

* Campephilus melanoleucus

Sobre Wanádi-tonoro-motai, la epopeya  Watúnna expresa: Entonces Wanádi salió a pescar al río Cunucunuma y, con su anzuelo, consiguió atrapar a una mujer muy hermosa llamada Kaweshawa que era hija del dueño de los peces y vivía como un pez debajo del raudal Kasuruña de ese río. Wanádi se fue enamorando de aquella mujer-pez y coqueteaba con ella, pero como ella guardaba pirañas Kah'she (Caribe) en el interior de su vagina para protegerse, él no se habría podido casar con ella sin que el mono Yarákadu, la garza Ahísha y otros amigos lo asistieran para a removerle aquella formidable protección.

Pero sucedió que antes de consumar su matrimonio con Kaweshawa, ésta fue raptada por Odo’sha (el maligno), quien disfrazado de Paují se la llevó a vivir a Fauhi-ewihti (el cerro Paují).

Debido a la tristeza por la pérdida de su novia, Wanádi intentó crear otras esposas pero, como siempre fracasaba, un abejorro se apiadó de él y le informó que su novia Kaweshawa aún estaba viva. Fue así como Wanádi, que tenía entonces la forma de Wanádi-tonoro (el Pájaro Carpintero Real), le pidió a Wareráta (el perezoso) que le prestara su cuerpo de viejito para disfrazarse y así no ser reconocido por el malvado Odo’sha al momento de llegar al cerro donde su mujer estaba secuestrada. Pero Kawesháwa sí lo y, llorando, le pidió que la rescatara del maltrato que la había hecho envejecer.

Entonces Wanádi-tonoro, disfrazado de Wareráta, esperó junto con su novia Kaweshawa hasta que los invitados de una fiesta organizada por Odo’sha se emborracharan, y en medio de la confusión, se transformaron en dos cucarachas que subieron disimuladamente hasta lo más alto del palo central de la gran atta (casa). Una vez en la cúspide del techo, Wanádi le gritó a los invitados quién y que se llevaría a  su novia Kaweshaw, mientras se transformaba nuevamente en Wanádi-tonoro, y convertía a su novia Kaweshawa en una rana Kwé-kwé para cargarla mejor con el pico. Pero cuando alzó vuelo desde el techo de la casa, Wanádi-tonoro se dio cuenta que la rana pesaba mucho, por lo que volaba subiendo y bajando, mientras los invitados borrachos que los perseguían trataban de flecharlos. Por eso los nietos de aquel pájaros carpintero todavía vuelan de esa manera sinuosa en vez de ir en línea recta.

Las líneas de la lluvia (Konojo kudu ishakidi) que por lo general rodean el motivo central de las Waja, son empleadas para recordar el primer gran diluvio en el Mará-huaká, el gran árbol de los frutos, fue derribado, así como el segundo diluvio que ocurre cuando muere la gran serpiente Mawádi, madre de todas las anacondas.

Wanádi Hiñamohídi, la cuarta novia de Wanádi

Wanádi Hiñamohídi (“fue esposa de Dios”) es el nombre del diseño que representa cierto tipo de rana manchada, quien a pesar de su nombre no fue la única esposa de Wanádi ni la más importante, sino que representa a la cuarta novia que creó el emisario (damodede) de Wanádi (Dios) después de que su primera novia (Kaweshawa) fuera raptada.

La epopeya Watúnna relata que después del secuestro de aquella novia-pez que Wanádi había estado cortejando por el río Cunucunuma, éste decidió crear una segunda esposa que modeló con arcilla blanca (Mádi), pero que se disolvió en el río cuando fue a buscar agua. Poco después Wanádi modeló a otra mujer empleando la resina del árbol de Peramán  (Máni), por lo que esa tercera novia resultó de color negro y se derritió con el calor del sol cuando salió a trabajar en el conuco (sembradío). Wanádi quedó muy triste por aquellas pérdidas y mientras tenía los codos apoyados en sus rodillas y las manos sosteniéndole la cabeza, se sentó en su banquito con forma de jaguar para pensar y fumar su tabaco. Entonces puso su Maraka rellena con bolitas de cuarzo (wiriki) sobre una cesta en forma de caja llamada Kángwa (petaca), la cual estaba casualmente adornada con las imágenes de unos sapitos con el cuerpo manchado. Se puso entonces a soñar con aquellos sapitos dibujados en un costado de la cesta Kángwa y mientras fumaba, cantó diciendo: “Rana, rana, mujer, eres viva, eres mujer”.

BREWERCARIAS_WAJA_PART2_5.jpg

Dendrobates leucomelas

Este sapito Dendrobates leucomelas es el Wanádi-hiñamohídi que aparece retratado en las cestas y que es conocido en Guayana como “sapito minero” porque se consigue abundantemente donde hay minas de oro por la cuenca del río Caroní.  Su coloración aposemática le ofrece protección porque representa una señal de alerta que informa a cualquier depredador sobre su toxicidad.

La cesta del lado izquierdo es la parte inferior (Kangwa-akono) de esta Kángwa particular, y se encuentra adornada con el diseño Wanádi Hiñamohídi caracterizado por tener el cuerpo cubierto con unas manchas que representan su piel. La tapa (Kangwa-arútu) se encuentra adornada con otra rana llamada Shiñáwe que no tiene manchas en el cuerpo. Ambas ranas  están allí representadas en actitud de salto (Yahamúdö). La línea quebrada con forma de greca que rodea el fondo de esta petaca es conocido como “Kangwa-menudu”, que quiere decir que el diseño propio de la petaca y es la base para una serie de dibujos abstractos muy importantes.

Otro de los ornamentos que empleó el artesano en esta cesta (Waja) particular adornada con las ranas Wanádi Hiñamohídi, es un zigzag que representa a un grupo de Ahísha (garzas blancas) volando en formación alrededor del recuadro del dibujo central. Este adorno aparece con frecuencia en las Wajas, pues fue precisamente una garza la que asistió a Wanádi para que lograra casarse con su novia-pez Kaweshawa.


Leyenda de foto

*Campephilus melanoleucus. Foto por Javier Wioneczak, fuente: www.avesdelnea.blogspot.com


Glosario

Ahísha: Garza

Atta: Casa

Conuco: Sembradío

Kah'she: Pirañas

Mádi: Arcilla de kaolín

Peramán: Máni

Sahudíwa: De cadena

W'láha: Pléiades


Bibliografía

Barandiarán, Daniel de. 1979. Introducción a la cosmovisión de los indios Ye'kuana-Makiritare. Universidad Católica Andrés Bello. Caracas

Civrieux, Marc de. 1970. Watunna, Mitología Makiritare. Monte Avila Editores. 236 p. Caracas

Guss, David M. 1994. Tejer y Cantar. Monte Avila Editores. 260p. Caracas

Hames Raymond B. and Ilene L. Hames. 1976. Antropológica No 44 p.3-58,  Fundación La Salle. Caracas

Roth, Walter E. 1924. An Introductory Study of the Arts, Crafts and Customs of the Guiana Indians. Bureau of American Ethnology (1916-17) USA. Washington, D.C., Smithonian Institution