¡Cheverismo, o muerte!

Junio 10, 2015

Apreciado Gabriel, gracias por invitarme a este debate. Es una gran oportunidad para poner en orden varias ideas que he tenido desde que salió a la luz el término Cheverismo.

Estoy de acuerdo contigo en que Centro América y la región Caribe se encuentran en un momento histórico muy especial que, en mi opinión, se caracteriza por la formación de escenarios del arte en que las plataformas de experimentación, distribución, intercambio y comercialización están emergiendo y formando su carácter propio.

En esta medida,  pienso que es importante generar un vocabulario que se adapte al momento y que ayude a definirlo sin que su terminología esté encadenada a los discursos tradicionales que intentan medirlo todo con sus propios patrones, y que en general resultan obsoletos para acceder a nuestra realidad pues ignoran el caos y las contradicciones.

El Cheverismo es un  término que ha sido acuñado en salas de espera de aeropuertos, mesas de restaurantes, corredores de ferias, bares, fiestas… se refiere más a una actitud, que a cualquier otra cosa. No es un movimiento cimentado en la academia; más bien encuentra su origen en la calle o en la simple y pura vivencia. Se alimenta de la amistad, pero no excluye otras instancias .

Si en el Centro de América y el Caribe contaran con apoyo institucional o estatal estructurado para el desarrollo del arte contemporáneo, de todas maneras habría cheverismo pues pertenece a la cultura y al saber antes de pertenecer a la historia del arte.

El cheverismo no se mueve bajo los parámetros de lo culturalmente aceptado como profesional. Es en cambio una alternativa que surge desde lo cotidiano y se apropia de estrategias que provienen del campo de lo espontaneo, tales como la conversación, el humor, la discusión, el trueque y la diversión para crear canales de acción abiertos.  Caminos que no dependen ni de los mercados, ni de las instituciones, pero que tampoco los dejan de lado.

El Cheverismo habla de inclusión, de practicar lo chévere, de dejar la puerta abierta para que entre o salga la información. Aunque también admite umbrales. 

Una de las propuestas del cheverismo es redefinir sus propios límites, plantear modelos originales y generar estrategias que emerjan desde lo local, basadas en la experiencia individual o colectiva con el objetivo de participar de los movimientos internacionales sin depender de las instancias tradicionales.

De esta manera ha permitido la entrada en escena de diversos actores, ha dado visibilidad a trabajos modestos, ha desencadenado discusiones y ha impulsado el flujo de ideas, lo que contribuye a señalar nuestra región en el mapa internacional de lo contemporáneo.

Debido a la subjetividad de sus prácticas y lo análogo de sus actividades, y en la medida en que los canales de comunicación e intercambio que usa dependen de la lógica de las emociones y se acomodan constantemente a las necesidades del entorno, puede generar controversia.  Sin embargo, su éxito ha radicado precisamente en la riqueza de la improvisación, en la solidaridad, el rebusque, la metamorfosis y el uso de recursos inesperados para resolver y proponer situaciones.