Desarrollo, investigación, concentración y creatividad

Noviembre 3, 2014

Sofía: Me gusta que en tu planteamiento propongas de entrada la revisión de cuatro términos esenciales: el desarrollo profesional, la práctica basada en la investigación, el enfoque en la reiteración de proyectos a lo largo del tiempo y las estrategias estéticas. Si cambiáramos esta última palabra por "creativas"; es decir, "estrategias creativas", estas cuatro metodologías podrían definir la educación en cualquier ámbito: ¿En qué institución educativa no se promueve el desarrollo, la investigación, la concentración y la creatividad? Y sin embargo, en la formación artística, estos términos parecen ser utilizados de manera contradictoria a su aplicación en otras disciplinas. Creo que si el arte puede enseñar algo es apartir de estas contradicciones.

Algunos comentarios en relación a estos términos: El desarrollo en la profesión de cualquier artista, en muchos casos implica la desprofesionalización; en atreverse a hacer lo equivocado, lo que no suena a desarrollo sino que parece retroceso. Lo que el arte enseña es que el desarrollo no es lineal, ni progresivo. La investigación está siempre a la base, pero sólo en las artes y la filosofía, es principio y fin. La investigación como arte expande al campo mismo del arte y nos permite jugar con los falsos límites establecidos entre disciplina y disciplina. La insistencia en repetir formas similares de trabajo, una y otra vez, se acerca mucho a la labor del científico, pero de manera concreta en el arte, puntualiza la relevancia del contexto y la posibilidad de múltiples significados. Nunca algo puede ser lo mismo dos veces. En cuanto a creatividad, coincido con el comentario de Pablo Helguera en la conversación con Luis Camnitzer, "Qué y para quienes es la educación artística": existe una gran diferencia entre actividad creativa y creación artística y sólo a partir de ser auto-reflexica, la creatividad puede llevar al arte; es decir, cuando la creatividad sirve más como herramienta crítica que como posibilidad de creación.

Afortunadamente, el aprendizaje a través del arte no sólo se reduce al aula. Uno puede aprender de los demás artistas sin que sean nuestros maestros de manera literal. Creo que el legado, por ejemplo de Michael Asher, uno de los pedagogos norteamericanos más importantes, no sólo se encuentra en sus famosas sesiones de "Post-Studio" sino en la obra misma, no sólo para un puñado de estudiantes sino para todos. Aprendo, a partir de su trabajo, que lo más importante es asumir las consecuencias de nuestros actos; entender y compartir la posición que ocupamos cuando hacemos y somos.