El arte: una forma de conocimiento y comprensión

Septiembre 2, 2014

Me entusiasma compartir, a partir de la propuesta de Luis, la posibilidad de pensar al arte como una  práctica de conocimiento y no simplemente como una herramienta utilitaria al servicio de la comprensión de otros campos.

A primera vista esta diferencia puede parecer sutil, pero ¡sin duda no lo es! El conocimiento es una práctica social compleja que produce formas de subjetividad en el acontecer concreto de la praxis, es decir, no solo lee y/o interpreta lo que existe sino además construye mundos y nos constituye como sujetos.

El arte, entonces, nos permite pensar y actuar flexible y creativamente; construimos  comprensiones que alimentan la posibilidad de diseñar objetos y procesos, de anticipar ideas, de formularnos preguntas diferentes, de encontrar respuestas alternativas, de explicar fenómenos  y de comunicar con fuerza (y como no pueden hacerlo otros lenguajes) lo que sabemos, queremos, proponemos pero, además y casi mágicamente, muchas veces nos permiten referirnos a lo que no sabemos. El arte, además, permite ver más allá, decir lo no dicho, preguntar osadamente.

Entonces… y coincidiendo con Luis, ¿por qué limitar la inclusión del arte a la educación como instrumento o apoyo a la comprensión de las ciencias, de la historia o de la matemática? ¿Por qué restringir la inclusión de los lenguajes artísticos como “otros lenguajes”, muchas veces subsidiarios de la palabra? ¿Por qué no pensar a la matemática, la historia o en otras ciencias de manera que contribuyan al desarrollo del pensamiento creativo? Qué desafiante esta invitación a pensar en la posibilidad de una sinergia y una interacción más rica y fértil si imagináramos a las escuelas desde otras perspectivas. Gracias por esta provocación que no es sólo eso sino que señala caminos posibles para transformar las instituciones educativas.