La crítica como práctica: entre la meditación poética y la creación de marca

Octubre 9, 2014

La crítica latinoamericana actual no parece estar ejerciendo influencia alguna en el éxito del arte de su región. Esta labor de posicionamiento la están desempeñando sin duda los galeristas durante las ferias (lugar tanto o más relevante para un artista que sus exposiciones) y aquellas colecciones que durante años han creado un importante acervo que permite hoy leer las múltiples narrativas que existen en el arte latinoamericano en sus diferentes periodos y estilos. Es posible que la crítica sí jugara un rol fundamental en tiempos en que, como ha señalado Pablo Helguera[1], los escritores fueran una fuerza primordial en la construcción de los modelos de soporte de la cultura en Latinoamérica, especialmente si pensamos en Octavio Paz.

Me parece interesante retroceder a esa época para pensar la crisis actual de la crítica de arte. Hoy existe una clara necesidad de una crítica dura con la función de juzgar y actuar como filtro entre lo que es bueno o malo de las prácticas artísticas y curatoriales, que recupere los valores de meditación poética y plástica de las diferentes propuestas estéticas que circulan en el arte contemporáneo, así como también que impulse e incluso corrija sus lectura como lo hicieran los escritos críticos de algunos artistas como Barnett Newman en Estados Unidos o Luis Camnitzer en Latinoamérica.

Con esto quisiera separar al crítico como personaje de la crítica como práctica. Ésta puede ser desempeñada tanto por el artista como por el curador, ambos  deben ser capaces de articular conceptos e ideas que desenmarañen la complejidad del arte como experiencia y como objeto, especialmente hoy, en un momento en el cual no solo la crítica sino también la práctica artística se encuentran en un profundo enfrentamiento con sus significados simbólicos y con su rol en la construcción de la cultura. La elaboración de una práctica crítica capaz de ejercer mayor influencia sobre la escena resulta fundamental en el momento que vive hoy el arte latinoamericano, en cierto modo, porque es una importante vía para ampliar su riqueza y dar continuidad a su interés, más allá de la creación de Latinoamérica como marca.

 

 

 

 

 

 

[1] Helguera, Pablo. Las Guerras de la Contemplación (2002) Online.