Las colecciones privadas y sus espacios

Junio 13, 2016

El proceso de coleccionar arte comenzó por mi afinidad hacía obras con las cuales podía establecer algún nivel de comunicación y que me generaban formas de empatía por sus enfoques, sus temáticas o su materialidad. Fue así como me centré, paulatinamente y desde hace más de 25 años, en el arte contemporáneo de América Latina, porque en éste encontraba mayores niveles de identificación cultural.

Me ha interesado coleccionar obras de distintos momentos de la carrera de un mismo artista porque, por un lado permiten apoyar el desarrollo de su trabajo, y por otro lado me permiten encontrar rasgos diversos o heterogéneos dentro de cierta uniformidad, que sería el conjunto de la obra de cada uno de ellos. En las décadas más recientes, el coleccionismo ha comenzado a verse como una dimensión pública del arte porque funciona como un elemento activador de distintas manifestaciones artísticas, y sus efectos se reflejan en la génesis de espacios de encuentro entre los artistas y los demás profesionales del campo del arte con los espectadores. Es así como las colecciones de arte entran en diálogo con instituciones, organizaciones y otras entidades para fortalecer intereses mutuos en el campo artístico, que repercuten en la existencia de un conjunto diverso de espacios para las artes.

Hace varios años comencé a pensar en formas adecuadas de retribuir a los artistas de América Latina todas las experiencias tan significativas que logran transmitir a través de su trabajo y fue así como, desde finales de 2013, logré consolidar la Fundación Misol para las Artes, como una plataforma para ellos: los artistas. En Misol no nos planteamos la construcción de un espacio en el cual mostrar la colección de manera permanente, pues nos parecía muy costoso e ineficiente y nos habría llevado a enfocarnos demasiado en nostros mismos y perder de vista lo que ocurre en otros espacios. Fue así que decidimos privilegiar la construcción de puentes y alianzas con organizaciones afines. El propósito fundamental de Misol ha sido apoyar el arte de América Latina y lo he hemos hecho mediante estas alianzas con entidades que tienen intereses similares a nosotros, con quienes hemos logrado realizar programas de becas y residencias. Hemos logrado tener a dos artistas latinoamericanos en residencias artísticas en Paris, y a un artista latinoamericano que vive en Madrid en una residencia artística en Guayaquil. Los tres hicieron obras como conclusión de esas experiencias, que se presentaron en distintos espacios como la École de Beaux Arts y el Palais de Tokyo en Paris y Plaza Lagos en Guayaquil.  También presentamos a finales de 2014 en Bogotá, las exposiciones resultantes de la Beca de creación y la Beca de curaduría. Esas muestras se exhibieron en un espacio alternativo en el centro histórico de Bogotá.  Paralelamente presentamos los resultados del proyecto pedagógico Misol -llamado Diarios de Barrio-que consistió en una investigación realizada con los habitantes del naciente Distrito del Arte de Bogotá, que dio origen a tres publicaciones.

Un espacio muy importante de Misol es su página web y las redes sociales que la complementan, porque funcionan como una plataforma de información sobre la actividad artística más relevante en el contexto de América Latina, con un importante énfasis en Colombia, en donde está ubicada la Fundación.

Durante el último año hemos buscado generar otro tipo de espacios para el arte que han sido los cursos de la Escuela Misol +Semana, que realizamos en alianza con una importante empresa de publicaciones en Colombia, porque les generan vínculos a los participantes que son en su mayoría personas que no tienen ninguna experiencia previa de acercamiento al arte. Esta escuela está enfocada en revisar los problemas centrales que han motivado las prácticas del arte contemporáneo en América Latina y se ha podido desarrollar simultáneamente en Bogotá y Medellín. 

Fundación Misol fue creada para emprender iniciativas que han ido variando a lo largo del tiempo con el fin de responder a diferentes necesidades de espacios para el arte contemporáneo. En un país tan diverso y rico como Colombia aun hacen falta espacios de arte, tanto privados como públicos, que atiendan la demanda de la escena artística que sigue en proceso de maduración. Desde Misol queremos contribuir a que esto suceda.