Libre y accesible: hacia un público expandido

Septiembre 29, 2015

Trabajo en la galería de arte de la Universidad de Yale, una extraordinaria y enciclopédica colección de arte fundada en 1832 que es gratis y abierta al público. Seis días a la semana, ya sea por unos minutos o por todo el domingo, cualquiera puede pasar por la puerta y admirar un bosquejo, estudiar la historia de la escultura o ir a una actividad gratuita, desde charlas con artistas hasta música o sesiones, llevadas por alumnos, para crear libros. El público tiene acceso a la cultura en la galería de arte de Yale, pero ¿es suficiente que sea libre y abierta al público? ¿Acaso cambia y expande la dinámica de quien realmente visita la galería y conoce la colección?

Como curadora de actividades, pienso en la audiencia, quiénes son y de qué maneras conectan con el contenido. También pienso en las múltiples comunidades que rodean a la galería: la universidad, la ciudad de New Haven y más allá. En nuestras actividades públicas, vemos cómo se entrecruzan estas comunidades. Sin embargo, a menudo nuestra audiencia está compuesta por una franja estrecha del público, en su mayoría gente cercana a las artes, con tiempo libre y que se siente cómoda ingresando a un edificio con una elegante pero sutil entrada diseñada por Louis Kahn, con el nombre de “Yale”.

Este verano, dos colegas y yo investigamos las ideas de la audiencia a través de una actividad de estudio emergente en la banqueta del museo. Trabajando con estudiantes de arte, elaboramos una serie de Estudios Sobre Banquetas, cada uno enfocado en un solo medio: invitamos a peatones de todas las edades a hacer papel, por ejemplo, o a dibujar un mapa de su día sobre una mesa afuera de la galería. El ritmo de cada actividad nos dio tiempo de platicar y alentar a la gente a entrar a la galería con una propuesta tangible: examinar las superficies o buscar rastros biográficos, por ejemplo, y en un nivel más básico ver si la gente conocía la galería. No todos sabían, como fue el caso de al menos una persona que esperaba el autobús en la parada afuera del edificio. La experiencia del Estudio Sobre Banquetas me puso a pensar en la relación simbiótica o recíproca entre la galería y el público. Ambos se benefician al compartir espacio, pero ¿cómo existe y evoluciona esta relación?

Como historiadora del arte me he enfocado en artistas americanos de los sesenta y los setenta, artistas que se mudaron afuera de las galerías, muchas veces a tierras remotas en el oeste del país, como un desafío a las limitaciones de instalación y los horarios de rotación del mundo del arte neoyorquino. Walter De Maria creó The Lightning Field en Quemado, Nuevo México, en 1977, una cuadrícula de una milla por un kilómetro de cuatrocientas estacas de metal en una región con relámpagos frecuentes. Si el tiempo y el dinero lo permiten, el visitante puede registrarse para pasar la noche en una cabaña de madera pegada al campo para así ver al sol salir y ponerse en este campo, dentro de una obra de arte que aborda la duración y la fenomenología. Un poco más de mil personas pueden visitar The Lightning Field cualquier año; aun menos podrán ver un relámpago golpear una de las estacas, un momento impredecible que ha sido capturado en una fotografía icónica de la obra. Para un trabajo tan inaccesible como este, la fotografía amenaza con reemplazar la experiencia: un documento de una obra de arte podría convertirse en la obra de arte.

¿Hay maneras a través de las cuales una obra en un museo local puede volverse tan distante como The Lightning Field? ¿Cómo podemos lograr que obras de arte originales, y las ideas que incorporan sobre progreso y creatividad, sean relevantes y estén al alcance de un público tan grande como sea posible? Las leyes pueden restringir lo que está disponible para el público, pero incluso en un caso como el de la galería, una institución gratuita y abierta al público, hay otras barreras que se deben superar. ¿Cómo podemos crear una relación auténticamente recíproca entre instituciones culturales y público, con instalaciones y actividades que reten, provoquen y le den la bienvenida a personas dispuestas a contemplar, dialogar e intercambiar ideas?