No seas un espectador

Mayo 6, 2015

En mi caso no se trata de una pregunta abstracta. Además de ser una muy querida amiga, Tania Brugera es una artista cubana que ha sido acusada por representar una de sus obras públicamente en La Habana. Tania se enfrenta a una serie de cargos que podrían resultar en un largo periodo en prisión. Mientras espera una sentencia siempre pospuesta, no puede viajar fuera de Cuba o comunicarse libremente. Todo esto apunta hacia mí la pregunta, ¿debo boicotear la Bienal de La Habana? Esta pregunta provoca otras: ¿Es mejor participar en el evento? ¿Cómo puedo boicotear un programa al que no fui invitado? ¿Ayudarían mis acciones a Tania?

Recientemente me informaron que una de mis obras, parte de la colección del Bronx Museum of Art en Nueva York, será incluida en una exposición titulada Wild Noise. Este préstamo al Museo Nacional de Bellas Artes en la Habana es histórico. Ambas exposiciones inauguran el mismo día, y Wild Noise estará abierta a lo largo de la Bienal, de modo que puedo boicotear o participar en la Bienal de forma indirecta.

En un contexto distinto, Michael Berenbaum dijo: “Intenta no ser el perpetrador. Intenta no ser un espectador. Intenta no ser una víctima”. No quiero hacerle daño a Tania, no quiero que me hagan daño y tampoco quiero ser un espectador mientras dañan a mi amiga. Quiero hacer todo lo posible por ayudar a alguien que lo necesita. Me pregunto si debería boicotear o participar, y creo que el boicot es una forma de participación. No es un acto de negación o rechazo. La negación sería hablar al Bronx Museum para pedirles que, por favor, me saquen de su exposición discretamente. Esto no implicaría mayor conflicto, ni tampoco sentiría que he sido cómplice de un gobierno que ha perseguido criminalmente a mi amiga. Pero la falta de visibilidad de mis acciones me convertiría en un espectador pasivo.

Otra posibilidad sería presentar mi obra en la exposición. Esto equivaldría a una participación, pero esta obra en particular no le dirá nada al público o a la institución sobre el caso de Tania. De nueva cuenta, me volvería un espectador pasivo.También podría presentar mi trabajo, dejando en claro que me opongo a las acusaciones que el gobierno cubano le ha imputado a Tania. Pero yo no estoy en la exposición. Es mi trabajo el que está presente, y él tiene la plataforma, así que yo seguiría en las gradas.

Sin embargo, en este instante participo mediante un llamado al boicot. Puedo pedir públicamente que mi trabajo no aparezca en el Museo Nacional de Bellas Artes mientras el gobierno al que representa siga acusando a mi amiga. En este caso, tanto mi trabajo como mi llamado se vuelven relevantes para la situación por la que atraviesa Tania. Me hace muy feliz darme cuenta de que se están desarrollando nuevos vínculos entre Cuba y Estados Unidos. Esta apertura implica que ahora podremos tener intercambios culturales donde finalmente estarán incluidas nuestras simpatías y diferencias. Está situación está en proceso de normalizarse, así que podemos esperar un rico rango de expresiones y opiniones.

Formo parte de una expo llamada Wild Noise, y eso es justo lo que quiero: hacer ruido. Le pido al museo que retire mi pieza mientras no se haya liberado a Tania Bruguera, y le pido a mis compañeros dentro de la exposición que hagan lo mismo.

No sean espectadores pasivos.