Una amistad duradera

Julio 2, 2014

La creación de la Royal Academy of Arts hace cerca de 250 años fue una manifestación de los ideales profundamente arraigados de la Ilustración que han influenciado la actitud de Inglaterra con respecto al gobierno, la educación y la cultura desde el siglo diecisiete. La Royal Academy siempre ha buscado defender y difundir ideas y prácticas culturales nacionales e internacionales. En la Colección Patricia Phelps de Cisneros nos complace poder colaborar con una institución cuya misión de crear puentes de comunicación y de entendimiento está tan en sintonía con nuestras propias aspiraciones.

Al considerar la presencia de Radical Geometry en Londres, parece que esta exposición pertenece a una vieja tradición: durante más de 200 años la ciudad ha sido destino, refugio e inspiración para los latinoamericanos. El venezolano Francisco de Miranda residió en Londres en varias ocasiones desde 1785, y encontró en ella una acogedora base de operaciones desde la que podía hacer campaña de manera efectiva a favor de la libertad e independencia de América del Sur. Fue en la casa de Miranda en Grafton Street (ahora Grafton Way) en donde la primera comitiva diplomática venezolana, compuesta por Simón Bolívar, su antiguo tutor Andrés Bello y el diplomático Luis López Méndez, se hospedó al llegar a Londres en 1810. Miranda pronto partió con Bolívar de regreso a Venezuela, pero Andrés Bello permanecería por 19 años, trabajando incansablemente por la causa de la independencia a través del estudio, la escritura y la edición de publicaciones.

La libertad de prensa que los ciudadanos ingleses disfrutaban y ejercían era fuente de asombro y motivación para los exiliados latinoamericanos que vivían en Londres, muchos de los cuales publicaron textos a favor de la libertad de América del Sur. Algunos cuantos ejemplos bastarán para este breve ensayo: ante la insistencia de su amigo James Mill, Andrés Bello produjo informes para contrarrestar la propaganda española en contra de los revolucionarios de América del Sur; Luis López Méndez tuvo el apoyo de William Walton y del periódico Morning Chronicle para escribir artículos pro independentistas; y fue desde Londres que el brasileño Hipólito José da Costa escribió, publicó y metió de contrabando a Brasil su muy influyente periódico mensual, Correio brasiliense, en el que informaba sobre acontecimientos del mundo, abogaba por la independencia de Brasil y la libertad de prensa, y expresaba su oposición a la esclavitud.

Todos estos hombres estudiaron y tradujeron los textos de pensadores británicos innovadores como John Locke, Jeremy Bentham y el educador Joseph Lancaster, y pasaron tiempo en compañía de notables ingleses de la época. Los maestros de Simón Bolívar, el ya mencionado Bello, así como su primer tutor, Simón Rodríguez, eran grandes viajeros y letrados, y heredaron su erudición a su atento alumno.

Lo anterior no ha sido concebido como una lección de historia de América Latina, sino como un breve intento de rastrear algunos de los lazos perdurables entre Inglaterra y los países de América Latina. El amor británico hacia la libertad de prensa siempre ha permitido el intercambio de ideas y cultura sin restricciones; la evidencia continúa hasta nuestros días. Hace medio siglo, la galería Signals, fundada en Londres por David Medalla y Paul Keeler, fue una de las primeras que impulsó las obras de Sérgio de Camargo, Lygia Clark, Alejandro Otero, Mira Schendel y Jesús Soto, muchos de los cuales están presentes en esta exposición. La galería, en conjunto con la revista Signals, tuvo un tremendo impacto en sus dos años de operación. De manera más reciente, laa Universidad de Essex y la Tate han sido fundamentales en la creación de oportunidades para que el arte latinoamericano sea mejor apreciado y entendido. A título personal, quisiera mencionar que dos de nuestros pequeños nietos son hijos de madre venezolana y de padre inglés, lo que representa una alianza particularmente dulce entre nuestras naciones.

Me gustaría agradecer al presidente de la Royal Academy, Christopher Le Brun, por su entusiasmo y ayuda para hacer posible esta exposición; a Kathleen Soriano, ex directora de exposiciones, por la aguda mirada y el conocimiento que aportó para su conceptualización; y al curador de la Royal Academy, el Dr. Adrian Locke, graduado de la Universidad de Essex con una distinguida trayectoria en curaduría de arte latinoamericano, cuya formidable experiencia y enciclopédico intelecto garantizaron la excelencia de esta exposición. Estoy agradecida con el director de la CPPC, y co-curador de Radical Geometry, el Dr. Gabriel Pérez-Barreiro, por su gran acierto en la búsqueda de formas innovadoras para promover la misión de la CPPC de fomentar el diálogo internacional en torno al arte y las ideas de América Latina. Como siempre, mi más profundo agradecimiento es para mi marido, Gustavo Cisneros, quien invariablemente ha sido mi más fuerte apoyo y mi inspiración para expandir nuestra visión de la colección y de América Latina.

 

* Publicado originalmente en el catálogo de Radical Geometry: Modern Art of South America from the Patricia Phelps de Cisneros Collection